La Navidad y sus compras ya están aquí. Los regalos volverán a ser un quebradero de cabeza, no solo por su elección, sino también por su financiación, que podrá hacerse fácilmente con algunas tarjetas bancarias.

En este panorama, contar con una buena financiación puede ayudar a que las compras de Navidad sean un gasto más llevadero, evitando que una compra impulsiva descuadre el presupuesto familiar.
Tarjetas de crédito para aplazar y financiar compras sin intereses
Aunque parezca mentira algunas instituciones bancarias ofrecen la posibilidad de aplazar los pagos que se realicen sin intereses. Hay tarjetas específicas que permiten aplazar cualquier compra que se realice de un cierto importe, con el pago de una única comisión en el momento de realizar la compra.
Regalos de Navidad de lujo a plazos y sin intereses
Estas tarjetas permiten pequeños caprichos a cualquier persona y pagarlos en cómodos plazos sin intereses y sin agobios. Así, acceder al último modelo de iPad o adquirir el que puede ser el móvil estrella de las próximas navidades, el nuevo iPhone 4S, será algo muy sencillo al poder pagar en cómodos plazos. Y no cabe olvidar la compra de una televisión de Alta Definición con 3D de marcas como Sony, Samsung, Toshiba o LG, que será otro de los regalos estrella de la Navidad, un completo equipo de sonido de cine en casa o un reproductor BluRay para disfrutar de la espectacular calidad del HD.
También será posible adquirir el último reloj de marcas como Tag Heuer, Rolex o Piaget en tres cómodos plazos sin pagar una burrada de intereses como piden algunos créditos personales o los créditos fáciles de empresas como Cofidis.
Así, cualquier regalo de Navidad para un hombre, el obsequio de Reyes a una mujer (como una pulsera Pandora o un detalle de la tienda on-line de Tous) o la sorpresa para los más pequeños de la casa, podrá aplazarse cómodamente en tres meses sin pagar un solo euro en intereses.
Tarjeta del BBVA Tres Meses Sin para financiar compras gratis
La tarjeta BBVA Tres Meses Sin es una tarjeta Mastercard que permite abonar cualquier compra que se realice, de forma automática, en tres cómodas plazas. Así, comprar un vestido para el cotillón de Nochevieja o las viandas de la comida de Año Nuevo, se podrá aplazar en tres meses sin intereses. Cada operación de compra conlleva un gasto de 5 euros que se abonan con la primera cuota devengada y la emisión y la renovación de esta tarjeta es gratuita.
Tarjeta Visa Sin del Banco Sabadell para pagar en tres meses
Con mínimas diferencias respecto a la tarjeta del BBVA, la tarjeta Visa Sin del Sabadell también permite aplazar las compras en tres meses sin intereses. También conlleva un gasto de cinco euros por operación y las compras están limitadas a importes comprendidos entre 50 y 3.000 euros.
Además de la ventaja de la financiación gratuita, esta tarjeta incorpora varios seguros (de accidentes, de viaje, de rotura, pérdida o robo y uso fraudulento), suma puntos Travel Club y tiene alertas por SMS por cualquier cargo superior a 150 euros. Sus cuotas de emisión y de renovación son totalmente gratuitas.
Precauciones de las tarjetas sin intereses
Estas tarjetas son muy interesantes para poder aplazar pequeñas compras sin complicaciones y sin problemas. Sin embargo, no deben convertirse en el medio de pago habitual, pues eso supondría un elevado coste en lo que a comisiones fijas se refiere. También hay que tener cuidado y no cometer el error de pagar una compra pequeña con estas tarjetas.
Así pues, la contratación de esta tarjeta exige tener contrata otra tarjeta, ya sea de débito o de crédito, para todas las compras habituales y diarias de escaso importe y que no interesa aplazar a tres meses.
¿Te ha resultado útil este artículo? ¡Síguenos en Facebook!
Este artículo tiene todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento expreso de Consejos-Y-Trucos.com o de su autor.

Pingback: Ideas para regalar a una mujer en Navidad: pulseras de Pandora
Pienso que este tipo de tarjetas que permiten aplazar nuestras compras son una gran ayuda para momentos puntuales de sobrecarga de gastos como, por ejemplo, tras la vuelta del verano que debemos hacer frente a muchos gastos en pocos días: llenar la nevera, el colegio de los niños,… pero no creo que debamos utilizarlas de manera habitual. Los intereses que nos cobran son bastante altos y este tipo de compras con tarjetas aplazadas generan un descontrol de nuestros gastos importante, al no saber cuánto debemos y cuánto nos queda por pagar.